lunes, 25 de octubre de 2010

¿Quién Te Dice?



La última vez que sintió que el corazón se le estrujaba contra el pecho se prometió no volver a sufrir.
Puso los sentimientos en stand by, autoprotegiéndose del mundo exterior como si fuera posible evitar la vida misma. Esa sensación de no querer apegarse a nadie, por las dudas, sólo por “las dudas”.
Se acostumbró a la soledad disfrazándola de libertad absoluta. Convenciéndose de que es lo mejor y que nadie valdrá la pena (nunca más) fue su meta durante mucho tiempo.
Llenó su vida de superficialidades. Ocupó su tiempo, todo el tiempo, y creyó que era lo mejor que así estaba bien ¿Para qué otra cosa?
Cuando la tuvo enfrente, a 2 milímetros de la boca, volvió a sentir. Y otra vez el miedo; miedo transformado en manos frías, nervios, alegría, en bronca por querer volver a verla, por qué ella y no otras….miedo al que será. Miedo al futuro, miedo a querer.
¿Se dará otra oportunidad ? Eso sólo depende de él ¿Cómo es el final de esta historia? Por el momento ni yo ni ustedes lo sabremos, pues recién está comenzando.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia

Lucas dijo...

quiero q siga esta historia evan! es total...

Sabrina dijo...

Hola! te dejo la dirección de mi blog, cuando puedas date una vuelta,

http://sabrina-eremita.blogspot.com/

Un beso